amaneció en la soledad de mi habitación, era hora de ir a la escuela, aunque me encontraba vacía y sin ganas, como cuando discutía con mi mejor amiga y luego sentía la necesidad de abrazarla y reconocer que fue mi culpa...buenos días señorita llega tarde, sabia que la puntualidad es lo básico, si lo se y lo siento, pase y sientese, me senté frente a la ventana, el día estaba lluvioso, genial! "me hacia sentir mejor" voltee mi mirada a ver que pasaba en mi mundo pero todo seguí igual así que solo espere a que acabaran las clases, me despedi de todos que por supuesto notaron lo rara que estaba y creían que estaba loca por mi sueño raro del cual siempre hablaba.
me acosté sin cenar tan rápido como pude solo pensaba en dormir para verlo, había despertado en mi un deseo de permanecer siempre con el y cada segundo dolía al no tenerlo.
- podemos platicar? si claro! me senté a su lado y el me puso entre su regazo y el me platicaba mientras acariciaba mi cabeza de lo que pasara con nosotros, yo como siempre lo escuchaba y quedaba como un bebe arrullado por la voz de su ángel, un efecto que solo el lograba en mi, de pronto sentí un dolor en mi pecho y no pude contenerme mas, empeze a llorar lo abracé tan fuerte como para no dejarlo escapar y le dije cuanto lo amaba, cuanto tiempo había esperado por el y la rabia que tenia al saber que solo estaba en mis sueños y lo peor, sentía la impotencia de no poder hacer nada al respecto, el me pidió que no llorara mas, que el hallaría la solución, que seriamos felices, que no me preocupara, que todo estaría bien, pero yo no podía mas.
así pasaron los días y me enamoraba mas y mas de mi sueño, sabia que debía parar pero no podía cada vez quería mas de el, y eso me dañaba tratando de hacerme la idea de que era real, que tonta, que absurdo; luego de nuestra ultima platica no volví a soñarlo mas , no comprendia el porque de la situación, intentaba dormir y soñarlo pero su voz ya no estaba mas conmigo, así que solo me quedaba la soledad y su adiós...



